Caracoles

PROPIEDADES Y VARIEDADES DE CARACOLES

Hoy vamos a hablar de un alimento venerado por unos y no muy del gusto de otros. Nos estamos refiriendo a los caracoles. Un alimento consumido desde hace siglos y cuyas propiedades nutricionales son bastantes interesantes.  

En el artículo haremos un poco de historia de los caracoles como alimento, como prepararlos para comerlos y que variedades son las adecuadas para consumir.  

¿Nos acompañáis? 

Un poco de historia

Los caracoles se consumen desde la prehistoria. Han sido encontradas conchas asadas que demuestran su consumo por parte de nuestros antepasados. Sin embargo, es en el año 50 d.C. cuando en una finca en la zona de Italia, un agricultor llamado Fluvius Hirpinus se dedicó a la cría de caracoles para su posterior consumo y comercialización.  

Y es que, según Plinio el Viejo, este criador de caracoles les daba todo tipo de manjares: vino, carne y verduras. Y es que, para la gastronomía romana, los caracoles eran de vital importancia, de ahí el exquisito trato de que se les daba cuando se criaban. 

En la actualidad, son muy consumidos en Inglaterra, España, Francia y Portugal. En este último país se consumen cerca de 4000 toneladas anualmente y pueden llegar a alcanzar precios nada despreciables. 

En España, a finales de mayo, se celebra un festival en Lérida llamado L’Aplec del Caragol. Una fiesta gastronómica donde todas las comidas tienen como principal ingrediente el caracol. Llegan caracoles de toda España, del norte de África, Europa y Sudamérica, para que peñistas y visitantes puedan saciar su hambre de caracoles. 

Por cierto, la cría de caracoles para el consumo humano se denomina helicicultura. 

caracol rama
caracol rama

Propiedades nutricionales

Los caracoles son proteína pura, lo cual hace de ellos un alimento ideal para reparar los tejidos y desarrollar la musculatura. 

Apenas tienen grasa y, su alto contenido en agua los convierte en una buena opción para las personas que desean perder peso y mantener una dieta equilibrada. Su aporte calórico es realmente bajo, apenas 90 calorías en 100 gramos de producto. 

Otras cualidades que queremos destacar son: 

  • Cantidad de calcio y fósforo que aportan. Ideal para cuidar nuestros huesos y piezas dentales.
  • Pueden ayudarnos a recuperarnos de una anemia, ya que también nos aportan hierro.
  • Poseen niacina, la cual ayuda a nuestro organismo a asimilar la energía de otros alimentos. 

Pero cuidado, no nos pongamos a comer cualquier caracol que encontremos. No todas las especies de caracoles son aptas para consumir. Sigue leyendo y descubre las variedades de caracoles comestibles más comunes. 

Variedades de caracoles comestibles

Como hemos avanzado, no todos los caracoles son comestibles. A continuación, alguna de las variedades más consumidas:

Caracol Helix Otala

Es muy frecuente en la zona del levante. Tienen un color marrón y pequeñas manchas más claras. Es posiblemente la especie más grande que podemos encontrar y también se le conoce con el nombre de caragol cristià, caracol cabrilla o caragol viñal. 

Suele prepararse en salsa y añadirse a muchos guisos. Es muy consumido en Cataluña, Valencia y Andalucía.

Caracol Helix Theba

Es una variedad de caracol pequeña. Su color es bastante blanco, suele tener bandas espirales estrechas de color marrón, que pueden ser continuas o formadas por puntos. 

Se consume principalmente en Andalucía. Y se suele servir en forma de tapa. 

También se le conoce como avellanech, blanquillo, chupaero, caracol chico o caracolillo.

Caracol Helix Aspersa

Es el conocido como caracol común. Es original de Europa, aunque ha llegado a extenderse por casi todo el mundo. Suele estar muy activo en días de mucha lluvia o en zonas con climas muy húmedos.

Debido a la calidad de la baba que genera, también es utilizados en muchos productos de cosmética. La famosa “baba de caracol”. 

También se le conoce como moro, burgao, bove, bover, petit gris o caracol común de jardín.

Caracol Helix Eobania

Es muy apreciado por su sabor y textura. Es conocido como un producto gourmet. Es quizás el más valorado de todos los caracoles destinados al consumo humano. Suele comerse solo o con salsas muy ligeras para poder apreciar todo su sabor. 

También se le llama chanet, choneta o chona. 

También existen otras variedades de caracoles comestibles como, por ejemplo: Cepaea nemoralis, Cepaea hortensis, Achatina fulica y Otala punctata. 

Eso sí, tened en cuenta que los caracoles deben prepararse antes de comerlos. En el siguiente punto os lo contamos. 

caracoles
caracoles

Cómo preparar los caracoles

Sea una u otra la variedad escogida, antes de comerlos debemos llevar a cabo una serie de pasos para no tener ningún problema digestivo.

  • Deben dejarse en ayuno durante unos días. De esta forma se purgarán y eliminarán los restos que puedan tener en su sistema digestivo.
  • Debemos eliminar las vísceras.
  • Cocerlos. Es bueno cocerlos al menos dos veces.

Una vez hecho esto, podemos volver a colocarlos en sus caparazones. Esto suele hacerse para evitar que se resbalen en el plato y a modo de decoración.

Suelen cocinarse en salsa, con mantequilla o algún tipo de hierba aromática como por ejemplo el eneldo. 

Por cierto, los huevos pueden ser consumidos a manera de caviar, si bien es cierto que en España no es una costumbre muy extendida.

Como veis, los caracoles son un alimento muy completo y con mucha historia a sus espaldas. Eso sí, un alimento distinto y no tan habitual en muchas regiones. Esperamos que os animéis a probarlos, si no lo habéis hecho ya, y nos contéis vuestra receta favorita. 

Si queréis descubrir otros alimentos poco comunes leer nuestros artículos del ajo negro, garum o kombucha.

Un saludo. 200 Grados.

scroll_logo