kombucha scoby

DESCUBRE CÓMO PREPARAR KOMBUCHA Y TODAS SUS PROPIEDADES

En 200 Grados queremos hablaros de la Kombucha. Una bebida totalmente desconocida en Europa, hasta que una cuidada estrategia comercial y, el descubrimiento de los probióticos ha hecho de la Kombucha una bebida mucho más conocida en nuestra cultura.

Hoy haremos un repaso por la historia de la Kombucha, como obtenerla y las maravillosas propiedades que es capaz de aportarnos.

¡Vamos a ello!

Un poco de historia de la Kombucha

Los primeros indicios que tenemos de la Kombucha se remontan al año 200 a.C., en el nordeste de China, una zona antiguamente conocida como Manchuria. Desde esa zona, se extiende hacia la zona este de China hasta llegar a Japón. Todo esto fue gracias a un médico coreano que recibía el nombre de Kombu. En chino, cha significa té, así que lo tuvieron muy fácil, el té de Kombu: KombuCha.

Y en los países asiáticos permaneció hasta hace muy pocos años. Realmente su consumo quedaba circunscrito a Japón, China, Vietnam, Corea y algunas partes muy remotas de Rusia. Sin embargo, en los últimos años apareció en occidente. Posiblemente, debido a algún interés comercial y también a los beneficios que nos aportan los probióticos que contiene la Kombucha.

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¿Qué es realmente la Kombucha?

Pues muy sencillo, la Kombucha no es más que una bebida fermentada, ácida y un poco carbonatada que se obtiene a partir de una base de té endulzado. Es decir, podemos obtener Kombucha prácticamente de cualquier líquido que tenga el suficiente azúcar y que dejemos fermentar adecuadamente. No hay más misterio.

¡Vamos a verlo con un poco más de detalle!

La fermentación, nuestra gran aliada

Las bacterias son la clave de todo el proceso. Tal y como hemos comentado, la Kombucha se obtiene de la fermentación de un líquido lo suficientemente azucarado. De lo que se trata es de convertir el azúcar en alcohol y posteriormente el alcohol en ácido acético, que es el mismo que el del vinagre.

Todo este trabajo lo llevan a cabo nuestras amigas las bacterias. Mientras ellas están trabajando, se va formando una pequeña capa en la superficie que se conoce como madre y que, en muchas ocasiones se le llama kombucha, lo cual lleva a confusión.

Realmente, esta capa que se forma recibe el nombre de Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras), y se conoce como SCOBY.

Por aclarar los términos, Kombucha es el producto final que obtenemos y bebemos, y SCOBY son los organismos (bacterias) que utilizaremos para fermentar y obtener la Kombucha. 

Y es que, las bacterias que forman el SCOBY van a ir variando de una tanda a otra y, de un lugar a otro. Sin embargo, sí que es cierto que hay dos componentes que siempre serán los principales actores de nuestro SCOBY. Estamos hablando de la levadura y de las bacterias del ácido acético.

De acuerdo, ya sabemos que es el SCOBY pero… ¿cuál es el proceso por el que se obtiene la Kombucha?

¡Vamos a descubrirlo!

Proceso de obtención de Kombucha

Una vez tenemos nuestro líquido azucarado listo, solo tenemos que introducir el SCOBY en su interior. A partir de ese momento, la levadura comenzará a consumir los azúcares simples y producir etanol (un tipo de alcohol presente también en el vino y cerveza) y dióxido de carbono, disparando así el proceso de fermentación.

Una vez iniciada la fermentación, las bacterias del ácido acético oxidan el alcohol, pero con una peculiaridad. Lo hacen de una forma tan rápida que consiguen que prácticamente desaparezca todo el alcohol y se produzca ese sabor ácido con unas pequeñas burbujas.

De esta forma tan simple y a la vez tan compleja, en la que todos los elementos son naturales, obtenemos la Kombucha. Una bebida milenaria que tiene grandes propiedades.

Scoby

Propiedades de la Kombucha

Se estima que nuestro sistema digestivo alberga entre 300 y 1000 especies distintas de bacterias. Y no todas esas bacterias son buenas. Sin embargo, el cuerpo humano es sabio y no las ataca. Esto es debido a que todas son necesarias para mantener nuestro sistema digestivo estable y en buen funcionamiento.

Para ayudar a esta tarea, los alimentos probióticos son de gran ayuda. Y aquí es donde entra en juego la Kombucha. Esta bebida, se obtiene a partir de la fermentación gracias a bacterias, organismos vivos, lo cual hace de ella una gran fuente de probióticos.

La principal propiedad de la Kombucha es que nos ayuda a mantener nuestro sistema digestivo en plena forma. 

Otras propiedades de la Kombucha que también destacamos son:

  • Es un gran antioxidante. Mantiene las células de nuestro cuerpo jóvenes y puede ayudar a retrasar el envejecimiento, especialmente de la piel.
  • Tiene Vitamina B12 y enzimas. Esto puede ayudar a nuestro sistema inmunológico.
  • Al ser una fuente de glucosaminas también puede reducir la inflamación y dolor en algunos casos.

Como ves, la Kombucha tiene grandes propiedades. ¿te animas a prepararla?

¡Sigue leyendo!

Preparar Kombucha

Ingredientes

  • 2 litros de agua.
  • 4 cucharadas de azúcar. Puede ser azúcar o el edulcorante que más te guste: miel, panela, etc.
  • 1 SCOBY
  • Té. Puede ser té negro, rojo, verde, etc. El que más te guste.

Preparación

  1. Prepara el té con los dos litros litros de agua.
  2. Una vez tengas el té, todavía caliente, añade el edulcorante.
  3. Deja reposar hasta que el té quede a temperatura ambiente.
  4. Coloca el té en un recipiente de cristal. Es importante que sea de cristal y no de acero, hierro, madera, etc.
  5. Deja dos dedos de margen por arriba.
  6. Introduce el SCOBY.
  7. Al introducir el SCOBY puede pasar que este se vaya al fondo o bien flote. Ambas opciones son normales. No hay que preocuparse.
  8. Tapa el recipiente de cristal con una tela y una goma para que quede bien fijado. Es importante que no quede cerrado herméticamente.
  9. Si no tienes tela y goma puedes ponerle una tapa pero que quede medio abierta.
  10. Guárdalo en un lugar que no le dé la luz del sol directamente y que la temperatura oscile entre 20 y 28 grados.
  11. Déjalo reposar un mínimo de 10 días.

A partir del décimo día prueba la mezcla. Posiblemente esté muy fuerte todavía, pero en este punto es ya cuestión de gustos. Si te gusta así, ya tienes tu Kombucha preparada. Si no, solo tienes que dejarla reposar más días hasta que alcance el sabor que más te agrade.

Puede suceder que se haya formado otro SCOBY. Esto es totalmente normal y te recomendamos que lo guardes para la próxima vez que vayas a preparar Kombucha.

El proceso no es complejo, pero requiere tiempo. Así que, si te gusta experimentar, te animamos a probarlo. Además, si os apetece saber un poco más sobre otro fermentado muy interesante os recomendamos que leáis nuestro artículo sobre el Garum.

Si no te apetece meterte en este berenjenal, siempre puedes comprar Kombucha ya preparada. Te lo contamos a continuación.

Comprar Kombucha (comercial) ya preparada

Como en casi todos los productos comerciales, dista mucho una Kombucha comercial de una preparada de forma artesana.

La Kombucha comercial suele llevar más azúcar del que nos gustaría y, recuerda más a un refresco que a una bebida milenaria. En cualquier caso, es una opción válida, pero no podemos esperar que tenga todas las propiedades de la preparada de forma artesanal, ni el sabor tan peculiar de esta.

Te recomendamos que mires la etiqueta y adquieras aquellas que no superen los 3-4 gramos de azúcar por cada 100 gramos.

Kombucha

Puntos importantes a tener en cuenta

Existen auténticos amantes de la Kombucha, por algo es una bebida milenaria, sin embargo, hay varios puntos que no queremos dejar de comentaros y que se deben tener en cuenta:

  1. La Kombucha tiene alcohol. Si, muy poco, un 0,5% aproximadamente. Esto es debido al proceso de fermentación y de los azúcares que lleva. Es casi imposible eliminar el alcohol completamente. Hablamos de Kombuchas artesanales, no de preparados comerciales.
  2. Si en algún momento observáis que el SCOBY genera moho o tiene mal aspecto, desecharlo inmediatamente.
  3. La Kombucha es una bebida ácida. Esto afecta a nuestra dentadura. Nuestra recomendación es que no se abuse de ella y os lavéis los dientes después de tomarla. Podéis rebajarla con agua o usar una pajita.
  4. Como hemos comentado, la Kombucha es ácida, pero no debe tener un sabor fuerte ni desagradable. Si esto sucede no sigáis bebiendo.

Y lo más importante, cada persona es un mundo. Estamos hablando de una bebida fermentada, así que si es la primera vez que la probáis, vuestro cuerpo os irá dando las señales oportunas si no la tolera adecuadamente.

Esperamos que os haya gustado el artículo y os animéis a preparar Kombucha. No es muy complicado y es una bebida con propiedades interesantes para nuestro organismo.

Un saludo. 200 Grados.

Fuentes:

Libro Kombucha: Making Fermented Tea at home, a guide by Cultures for Health SM (2016)

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